De la victoria al concordato

Pablo Martín

En 1945, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, Churchill, Roosevelt y Stalin condenaron el régimen de Franco, a la que se añadió la ONU. Pero estalló la Guerra Fría y España pasó a ser un peón de los intereses americanos frente a la Unión Soviética. El aislamento internacional y las sanciones empezaron a producirse y ello llevó al inicio de un acercamiento al Vaticano. La cuestión abordada es la historia del acercamiento que culminó con la firma del Concordato de agosto de 1953 por el cual el Vaticano, reforzaba la dictadura de Franco a través de un pacto que negaba libertad religiosa y estrechaba los lazos entre la Iglesia y el Estado. Interesante monografía para conocer una etapa oscura de la Iglesia católica en la cual imperió más el miedo y el radicalismo que el autentico compromiso con el Evangelio. Pretende descorrer la cortina de las actuaciones menos conocidas de la iglesia durante el régimen franquista.

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    Rostres d’Europa

    Autoras y autores de África y Asia

    La obra literaria de las escritoras y los escritores de origen africano y asiático refleja con vigor e infinidad de matices la experiencia europea propia y la de sus comunidades, el proceso de cambio y adaptación que necesariamente han de sufrir. Rostros de Europa ofrece al lector europeo una nueva imagen de sí mismo, dibujada en la mirada «diferente» de estos autores, conocedores de su cultura de origen y de la europea al mismo tiempo. El contacto con los pueblos receptores, a menudo problemático y con las exigencias por ambas partes, pone en marcha fuerzas que generan una nueva creatividad.

    La Asociación Cultural transLit es una entidad establecida en Barcelona con el objetivo de promocionar y divulgar literaturas con raíces no europeas, especialmente las que han surgido de experiencias vitales en el crisol cultural de nuestro continente.

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      Las colectividades de Mas de Las Matas

      Gastón Leval

      Convencido de que no iba a poder evitarse el triunfo del franquismo, Gaston Leval se empeñó en la tarea de recoger los resultados de esta obra constructiva de la revolución, estudiando lo realizado en fábricas, talleres y aldeas colectivizadas, para darlo a conocer a la posteridad. Esta experiencia -escribe en el prefacio del libro- ´abre un camino nuevo a los que se interrogan ante un capitalismo antisocial y un falso socialismo de Estado, liberticida y totalitario; abre la perspectiva de un humanismo nuevo, de una nueva civilización. Porque, aun admitiendo que las realizaciones no sean integral y fielmente aplicables en todas partes, constituyen ejemplos, modelos, en los cuales es posible inspirarse adaptándolos a las circunstancias de lugar y tiempo allí donde las condiciones sean propicias…

      1888. El año de los tiros

      Rafael Moreno

      Es la primera vez que El año de los tiros sale a la calle arropado por una colección de ilustraciones, algo muy propio de la prensa del siglo XIX que se centró en caricaturizar la situación política y el debate sobre los acontecimientos. Sin duda una original visión de unos hechos que impactaron a la sociedad española y europea del momento.

      La obra, escrita en forma novelada, con algunos tintes de ficción literaria y de relato periodístico, narra los hechos que acontecieron en las minas de Riotinto en febrero de 1888 y que culminaron con la masacre, a manos del Regimiento de Pavía, de decenas de personas, campesinos, mineros, mujeres, hombres y niños que pedían en las calles mejoras sociales, laborales, salariales, sanitarias y clamaban contra la quema de mineral al aire libre que estaba matando a la población, aumentando la incidencia de enfermedades y esquilmando los campos desde esta zona del suroeste andaluz hasta la vecina Portugal.

      El relato denuncia toda la trama tejida por los propietarios de la mina, un conglomerado financiero internacional conformado por capital inglés de la Casa Matheson y de la potente firma Rothchild, y el poder político nacional español para, con la complicidad de las autoridades militares y provinciales, convertir la mina de Riotinto en una colonia inglesa con un estatus propio. Nada pararía la represión militar porque, ahora se sabe, los 92 millones de pesetas pagados por el consorcio internacional al Gobierno a cambio de la mina más rica de Europa sirvieron para aliviar la deuda de España y permitir la financiación de un Estado arruinado.

      Sorprende la enorme actualidad de una trama desarrollada en pleno turnismo decimonónico español, que conoce a Amadeo de Saboya, la Primera República, sobrevive a la Restauración borbónica y que 130 años después parece sacada de los relatos periodísticos actuales repletos de políticos corruptos y la voracidad insaciable del poder financiero llevada hasta sus últimas consecuencias. Todo ello apoyado en gran medida por una prensa dócil y manipuladora en la que, no obstante, destacan periodistas (tio de Chaves Nogales) que son castigados por cuestionar la verdad oficial.

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        La represión contra la CNT y los revolucionarios

        Agustín Guillamón

        Editorial: DESCONTROL

        Idioma: Castellano

        Número de páginas: 485

        Dimensiones: 240 cm × 150 cm × 0 cm

        Fecha de publicación: 2015

        Licencia: CC BY-NCISBN: 978-84-16553-10-5

        Durante las sangrientas jornadas de mayo de 1937 los comités revolucionarios desbordaron a los comités superiores cenetistas. La insurrección de los trabajadores no fue derrotada militarmente, sino políticamente, cuando los líderes anarcosindicalistas dieron la orden de alto el fuego.

        El hambre y el desarme eran los dos objetivos necesarios para el inicio del proceso contrarrevolucionario, que desencadenó toda su fuerza represiva contra los militantes cenetistas y las minorías revolucionarias en el verano de 1937.

        La represión de los estalinistas y de ¡ajusticia republicana fue de carácter SELECTIVO: intentó integrar a los comités superiores en el aparato estatal, al mismo tiempo que desencadenaba una feroz represión contra los revolucionarios y encarcelaba a los dirigentes que habían tenido cargos de responsabilidad en Orden Público.

        Esa represión del anarcosindicalismo fue acompañada por una actitud pasiva de los comités superiores, que optaron por una defensa individual y jurídica de los presos, en lugar de una defensa colectiva y política. Los millares de presos anarcosindicalistas exigieron a los comités superiores un mayor compromiso y solidaridad, que sólo consiguió una campaña de prensa clandestina en favor de los presos, sin renunciar nunca al colaboracionismo. Los presos cenetistas anunciaron una huelga de hambre para obtener esa solidaridad, denegada al principio por los comités superiores en nombre de la lealtad institucional al gobierno De la violencia revolucionaria de los comités contra la burguesía y los fascistas, característica de julio de 7 936, se había pasado a la violencia represiva de las fuerzas burguesas del orden capitalista y de ¡ajusticia republicana contra la CNT y los revolucionarios. En el seno de la CNT esa represión de la oposición revolucionaria interna era simultánea a la integración de los comités superiores en el aparato estatal. No se trataba de ninguna ‘traición» de los dirigentes, sino de las dos vertientes necesarias y complementarias de un mismo proceso contrarrevolucionario: represión y persecución de los revolucionarios e institucionalización de los comités superiores.

        El orden público burgués se fundamentaba en la unidad antifascista de todas las organizaciones, con el objetivo único de ganar la guerra. Ese objetivo suponía la plena sumisión de la CNT a un Estado fuerte, así como la extensión de la militarización al trabajo, a la economía y a todas las relaciones sociales y políticas.

        En junio de 1937 se creó la CAP, recuperación de un ejecutivo fuerte y ágil de la CNT (como había sido el Comité de comités de julio de 1936) capaz de impedir un nuevo desbordamiento de la militancia, como había sucedido en mayo. Juan García Oliver y los comités superiores repitieron el 20 de septiembre de 1937 su papel de bomberos e impidieron la resistencia contra el asalto del PSUC y las fuerzas de orden de la Generalidad al edificio de los Escolapios, sede del sindicato de la alimentación, de diversos grupos anarquistas y del último comité de defensa de barriada aún existente.

        En octubre de 1937 la guerra y la constante dejación de principios habían devorado ya a la revolución.

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          Estampas de la revolución española – 19 de julio de 1936

          José Luis Rey Vila «Sim»


          La Revolución también tiene colores.
          No todo en ella es lucha o muerte, guerra sin cuartel, sangre, dolor.
          También hay alegría, caras risueñas, vida, juventud.
          El edificio de nuestra Revolución hispánico, se está labrando con alegría y juvenilidad. Por eso triunfa. Esa alegría, esa tónica juvenil, el entusiasmo los vivifica, ha sido aprisionado por la retina serena de un gran artista.
          Cuando el arte se trueca en intérprete de la emoción popular, el arte se sublima. Conviértese en contar magnífico de los gestos heroicos del pueblo. Se hace a un tiempo carne y espíritu.

          Descontrol Editorial. Barcelona 2021
          68 págs. Rústica, espiralné 20×15 cm
          ISBN 9788418283253

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