Rafael Moreno
Es la primera vez que El año de los tiros sale a la calle arropado por una colección de ilustraciones, algo muy propio de la prensa del siglo XIX que se centró en caricaturizar la situación política y el debate sobre los acontecimientos. Sin duda una original visión de unos hechos que impactaron a la sociedad española y europea del momento.
La obra, escrita en forma novelada, con algunos tintes de ficción literaria y de relato periodístico, narra los hechos que acontecieron en las minas de Riotinto en febrero de 1888 y que culminaron con la masacre, a manos del Regimiento de Pavía, de decenas de personas, campesinos, mineros, mujeres, hombres y niños que pedían en las calles mejoras sociales, laborales, salariales, sanitarias y clamaban contra la quema de mineral al aire libre que estaba matando a la población, aumentando la incidencia de enfermedades y esquilmando los campos desde esta zona del suroeste andaluz hasta la vecina Portugal.
El relato denuncia toda la trama tejida por los propietarios de la mina, un conglomerado financiero internacional conformado por capital inglés de la Casa Matheson y de la potente firma Rothchild, y el poder político nacional español para, con la complicidad de las autoridades militares y provinciales, convertir la mina de Riotinto en una colonia inglesa con un estatus propio. Nada pararía la represión militar porque, ahora se sabe, los 92 millones de pesetas pagados por el consorcio internacional al Gobierno a cambio de la mina más rica de Europa sirvieron para aliviar la deuda de España y permitir la financiación de un Estado arruinado.
Sorprende la enorme actualidad de una trama desarrollada en pleno turnismo decimonónico español, que conoce a Amadeo de Saboya, la Primera República, sobrevive a la Restauración borbónica y que 130 años después parece sacada de los relatos periodísticos actuales repletos de políticos corruptos y la voracidad insaciable del poder financiero llevada hasta sus últimas consecuencias. Todo ello apoyado en gran medida por una prensa dócil y manipuladora en la que, no obstante, destacan periodistas (tio de Chaves Nogales) que son castigados por cuestionar la verdad oficial.
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